El sistema generalmente consta de una campana recolectora de gas, conductos, una torre depuradora (generalmente una torre empaquetada), un sistema de aspersión, un tanque de circulación y un ventilador de tiro inducido. Los gases ácidos generados durante la electrólisis se extraen a través de la campana y se transportan al depurador, donde entran en contacto con una solución de lavado alcalina (comúnmente hidróxido de sodio u otros agentes neutralizantes). La reacción química convierte los gases ácidos nocivos en sales inofensivas y vapor de agua, que luego se descargan de forma segura después del desempañamiento.
Características clave:
Alta eficiencia de purificación (≥ 95 %) para neblinas de ácido sulfúrico, cloruro de hidrógeno y otros contaminantes ácidos.
Construcción resistente a la corrosión utilizando materiales como FRP (plástico reforzado con fibra de vidrio) o PP (polipropileno)
Bajo coste operativo y mantenimiento sencillo.
Diseño compacto, personalizable según el diseño de la planta.
Al implementar un sistema de purificación de niebla ácida, los talleres de electrólisis no solo cumplen con las regulaciones ambientales sino que también crean un lugar de trabajo más seguro y saludable para los empleados.